BUENOS AIRES.- El Gobierno utilizará esta semana para ajustar los últimos detalles del canje de deuda en default que lanzará el 14 de abril con fuertes expectativas por lograr una mayor confianza internacional para el país.
"La oferta está lista, sólo tenemos que ajustar ínfimos detalles", dijo una alta fuente del Ministerio de Economía, que preside Amado Boudou.
Después de atravesar este difícil escollo, al Gobierno sólo le quedará negociar con el Club de París, con quien la Argentina conserva una deuda por U$S 6.700 millones, para cerrar una difícil etapa de pasivos en cesación de pagos. En los pasillos de la Casa Rosada confían en que la apertura de esas negociaciones llevará al país a una situación de normalidad absoluta. A ello se abocarán los funcionarios de Economía una vez sellado el canje con los bonistas.
La intención del Gobierno de Cristina Kirchner es abrir a mediados de año las negociaciones con los acreedores nucleados en el club francés para cerrar el círculo de renegociación de deuda.
"Esa operación será otro momento histórico, porque se completará un trabajo intenso para que la Argentina vuelva a ser confiable", dijo la fuente.
"No estamos hablando de una operación aislada -agregó-, estamos hablando de la posibilidad de que el país se reinserte en el mundo definitivamente".
Pero antes de hablar con los franceses y tal como lo anticipó Boudou, el canje de deuda en default comenzará oficialmente el miércoles 14 de abril próximo.
Ese día, el Gobierno hará una propuesta de cambio de papeles a los tenedores que no ingresaron al canje de 2005.
La operación ofrecerá bonos PAR, Discount y Cupones del PBI, con una quita superior al 65%. Lo más importante del canje para el Gobierno es la quita, porque eso determinará el monto que terminará pagando el país a los acreedores.
La operación contempla el canje de papeles de la deuda pública por unos U$S 20.000 millones con tenedores de Luxemburgo, Japón e Italia, Una vez que la oferta llegue al mercado, el Gobierno irá viendo cuál es el nivel de aceptación por parte de los acreedores rebeldes de la Argentina.
Según el ministro de Economía, si la operación logra una adhesión del 60% de los bonistas, sería un resultado satisfactorio.
No obstante, analistas de Wall Street confían en que la oferta del país logre una adhesión superior al 80%, por lo que las expectativas son elevadas.
A partir de hoy comenzarían a llegar al país las aprobaciones de los mercados regulatorios de Luxemburgo, Japón e Italia para anunciar los términos del canje.
La operación que intenta la Argentina ya cuenta con la aprobación de la Securitie Exchange Commission, el organismo regulador del mercado financiero de Estados Unidos. Las expectativas puestas alrededor de este canje son muy altas para el país, porque el grado de éxito que se obtenga podría ser determinante para el regreso al mercado global de créditos. Pero la intención oficial no sólo consiste en volver a los mercados, sino acceder a financiamiento externo a tasas de un dígito, tras abonar altos intereses en los últimos años.
Las expectativas se renovaron en el mercado luego de que la comisión de valores de los Estados Unidos diera la luz verde par el lanzamiento de la oferta. (NA)
"La oferta está lista, sólo tenemos que ajustar ínfimos detalles", dijo una alta fuente del Ministerio de Economía, que preside Amado Boudou.
Después de atravesar este difícil escollo, al Gobierno sólo le quedará negociar con el Club de París, con quien la Argentina conserva una deuda por U$S 6.700 millones, para cerrar una difícil etapa de pasivos en cesación de pagos. En los pasillos de la Casa Rosada confían en que la apertura de esas negociaciones llevará al país a una situación de normalidad absoluta. A ello se abocarán los funcionarios de Economía una vez sellado el canje con los bonistas.
La intención del Gobierno de Cristina Kirchner es abrir a mediados de año las negociaciones con los acreedores nucleados en el club francés para cerrar el círculo de renegociación de deuda.
"Esa operación será otro momento histórico, porque se completará un trabajo intenso para que la Argentina vuelva a ser confiable", dijo la fuente.
"No estamos hablando de una operación aislada -agregó-, estamos hablando de la posibilidad de que el país se reinserte en el mundo definitivamente".
Pero antes de hablar con los franceses y tal como lo anticipó Boudou, el canje de deuda en default comenzará oficialmente el miércoles 14 de abril próximo.
Ese día, el Gobierno hará una propuesta de cambio de papeles a los tenedores que no ingresaron al canje de 2005.
La operación ofrecerá bonos PAR, Discount y Cupones del PBI, con una quita superior al 65%. Lo más importante del canje para el Gobierno es la quita, porque eso determinará el monto que terminará pagando el país a los acreedores.
La operación contempla el canje de papeles de la deuda pública por unos U$S 20.000 millones con tenedores de Luxemburgo, Japón e Italia, Una vez que la oferta llegue al mercado, el Gobierno irá viendo cuál es el nivel de aceptación por parte de los acreedores rebeldes de la Argentina.
Según el ministro de Economía, si la operación logra una adhesión del 60% de los bonistas, sería un resultado satisfactorio.
No obstante, analistas de Wall Street confían en que la oferta del país logre una adhesión superior al 80%, por lo que las expectativas son elevadas.
A partir de hoy comenzarían a llegar al país las aprobaciones de los mercados regulatorios de Luxemburgo, Japón e Italia para anunciar los términos del canje.
La operación que intenta la Argentina ya cuenta con la aprobación de la Securitie Exchange Commission, el organismo regulador del mercado financiero de Estados Unidos. Las expectativas puestas alrededor de este canje son muy altas para el país, porque el grado de éxito que se obtenga podría ser determinante para el regreso al mercado global de créditos. Pero la intención oficial no sólo consiste en volver a los mercados, sino acceder a financiamiento externo a tasas de un dígito, tras abonar altos intereses en los últimos años.
Las expectativas se renovaron en el mercado luego de que la comisión de valores de los Estados Unidos diera la luz verde par el lanzamiento de la oferta. (NA)